La construcción de acero galvanizado protege el rastrillo de la corrosión y garantiza una larga vida útil. Incluso bajo un uso intensivo, la mecánica se mantiene estable y asegura un funcionamiento confiable.
Durante la limpieza, las placas se abren automáticamente en el retorno, permitiendo que el estiércol se elimine sin problemas. Esto asegura que el funcionamiento se mantenga sin interrupciones. El rastrillo trabaja de manera uniforme en diferentes revestimientos de suelo como hormigón, asfalto fundido y suelos de goma.
Gracias a las alas laterales ajustables, el rastrillo cubre diferentes anchos de pasillo. Además, la nivelación integrada compensa las irregularidades del suelo, asegurando que el estiércol se elimine de manera confiable en todas partes.
La eliminación automática de estiércol ahorra tiempo y alivia al personal. Las tareas de limpieza manual se reducen, permitiendo que los empleados se concentren en otras actividades.
La limpieza regular con el rastrillo reduce la formación de amoníaco, mejorando el clima en el establo. Un pasillo limpio también disminuye el riesgo de infecciones y enfermedades en los animales.
Pasillos limpios y secos previenen problemas de pezuñas y reducen el riesgo de lesiones. Al mismo tiempo, una menor exposición a gases nocivos proporciona un ambiente más libre de estrés en el establo.
Los pasillos limpios reducen el riesgo de resbalones para personas y animales, disminuyendo significativamente el riesgo de lesiones en el establo.